El mundial (3)

Posted by Jaime Bayly in Columnas, ... | 06.28.2010 - 19:04

JUEVES, UNO
Cómo juegan de bien los holandeses cuando quieren jugar condenadamente bien. Qué formidable gol urdieron los magos de los países bajos para demoler a Camerún y clasificar con nueve puntos. Creo que no he visto un gol más lujoso en este mundial: pase largo de cachetada de Sneijder al pelado Robben, reloj de Robben buscando el perfil para disparar el obús, zurdazo seco y chanfleado de Robben al ángulo imposible, rebote en el palo y el pescador Huntelaar la mete porque hasta yo la metía. Pero fue medio gol de Sneijder por ese pase prodigioso y medio gol de Robben por ese disparo fulminante y esquinado. Ya va siendo hora de que Holanda sea campeón.

JUEVES, DOS
Bielsa debe de ser el mejor entrenador del mundo. Es un intelectual del fútbol o un vicioso del fútbol o un hombre que no tiene sesos y neuronas sino un balón de fútbol dentro de la corteza cerebral. Debe de haber visto quinientos videos de España antes del partido. Consiguió una proeza que parecía imposible: durante la primera media hora, Chile prevaleció en el juego, neutralizó los afanes españoles y, a base de un rendimiento robótico, de una disciplina casi militar, en la que cada jugador parecía la pieza de un juego de ajedrez que Bielsa movía hincado en cuclillas, dio la impresión de que la sola cabeza descomunal del mariscal Bielsa (en la que habitan todos los goles de todos los tiempos) conseguiría doblegar a las aturdidas huestes enemigas. No solo Chile enredó a España con una marcación sofocante y opresiva, sino que estuvo cerca de convertir un gol. Todo lucía bien para el napoleónico Bielsa hasta que el portero Bravo nos recordó que, por muy bueno que sea el entrenador, cuando un jugador se manda una cagada monumental, todo se va al agua, se estropea, se echa a perder, todo el trabajo de tantos años se jode en cinco segundos fatídicos en los que un pobre soldado asustadizo se emancipa del férreo control del generalísimo que comanda la batalla y decide rendirse a su miserable condición humana, ser falible, cagarla y cagarla mal, hacer la peor jugada de su vida, la jugada que nunca podrá olvidar, la jugada estúpida y babosa que seguirá atormentándolo en el instante en que, muchos años después, ya anciano, muera todavía corroído por la culpa de la idiotez que perpetró y provocó la derrota de su ejército tan bien entrenado. Bravo seguirá vivo, seguirá jugando como arquero de la Real Sociedad, con suerte vivirá algunas décadas más, pero el error que cometió al dejarle la pelota mansa a David Villa equivale a una deserción, a un suicidio en plena batalla, al suicidio más humillante y vergonzoso de mirar en este mundial, aún peor que el suicidio de su colega inglés, Mr. Green. Bravo, si hace honor a su apellido, debe acabar con su vida, o al menos reconocer que su vida ha acabado ya, aunque todavía siga respirando y caminando. (more…)


El mundial (2)

Posted by Jaime Bayly in Columnas, Columnas, ... | 06.21.2010 - 19:34

LUNES, UNO
En Dinamarca, monarquía admirable, la ley permite lo justo: que dos hombres se casen. Número 3 de la selección danesa de fútbol, rubito Simon Kjaer, ¿quieres casarte conmigo? Desde que se retiraron los Laudrup, no pasa nada con los daneses. Holanda insinuó que sabe de fútbol, pero con Holanda siempre es igual: insinúa y al final no concreta. Si fuera mujer, sería lo que ordinariamente se conoce como una selección “calientahuevos”.

LUNES, DOS
¿Por qué tantos japoneses se pintan el pelo de un rubio chapucero, inverosímil? ¿Quieren parecer menos japoneses, levemente occidentales? ¿Les da vergüenza la historia genocida del Imperio del Gran Japón contra los chinos, mongoles y coreanos y la felonía de Pearl Harbor? ¿Por qué corren tan deprisa como jugándose la vida? Hay en los nipones una actitud Mishima, kamikaze, de jugarse la vida por el honor. Téngase en cuenta que los japoneses, al tiempo que juegan fútbol, miran de soslayo hacia arriba. No es casual. Es el único archipiélago del planeta donde cayeron dos bombas atómicas. No ha de ser fácil jugar bajo tal estrés.

MARTES, TRES
Brasil tiene un equipo anal. Padece de retención anal. No evacua. Juega como estreñido. Por eso hizo apenas dos goles. Uno lo hizo Maicon, que si se apellidase Maicón ya daría igual que fuese marica. El otro lo hizo El Ano. Recuerdo cuando el locutor dijo: “Brillante gol de El Ano”. Pensé: ¿puede hacerse un gol con el ano mismo? El mejor Brasil surge del entendimiento entre El Ano y Luis Fabi Ano. En cuanto al arquero norcoreano, jugó como el ano y tapó como un maicón.

MARTES, CUATRO
Definición de Narcisismo en el Diccionario de la Real Academia Española: Cristiano Ronaldo, en foto con calzoncillo Armani. Si las leyes portuguesas permiten las bodas homosexuales, deberían permitir también las bodas narcisistas, de modo que Cristiano Ronaldo se case consigo mismo.

MIÉRCOLES, CINCO
Definición de Loco Obeso Genial en el Diccionario de la RAE: Marcelo Bielsa. Bielsa no es un entrenador, es un hipnotizador. Sus pupilos juegan tal y exactamente como él les ha ordenado en previa sesión de hipnosis. Consigue entonces no un equipo de humanos falibles, sino uno de robots. Jugar contra Chile es como jugar contra la versión más avanzada de Play Station. Como todo nace y se desarrolla en la cabeza descomunal de Bielsa y el juego de sus muchachos es solo la prolongación de lo que el rosarino delira afiebrado, la cabeza de Bielsa crece varios centímetros de diámetro durante el partido. Deberían medirla antes y después del juego. (more…)


El mundial

Posted by Jaime Bayly in Columnas, Columnas, ... | 06.14.2010 - 19:33

Blatter con su chalina blanca: suizo mafioso, caimán veterano, seguro que algún nativo ya le hizo el waka-waka. El arquero mexicano, ese enano rechoncho, ¿mide más de un metro? ¿Trabaja en un circo? ¿Es mimo? ¿O es sicario del cártel de Sinaloa? Las pelotas que cabeceó la mula correntina de Franco tuvieron que ir a buscarlas al lago Tanganica, entre el Congo, Zambia y Tanzania. Ese Aguirre, el entrenador, qué mala cara tiene, parece villano de una novela de Televisa, debe tener un aliento jodido a la pura enchilada. Malos los mexicanos, peores que los peruanos. Malos también los sudafricanos, pero al menos esos negros corren como motos robadas. Saca el arquero y ya hay dos motos morenas silbando el viento cual balas perdidas. Cómo corren esos negros, joder, a veces corren tan rápido que se olvidan de la pelota y siguen corriendo hasta afuera del estadio, hasta llegar a su casa y comer algo recalentado. Mi papá decía que corren así de rápido porque de chiquitos si no corrían se los comían los leones. Yo si fuera sudafricano no hubiera cumplido cinco años, me comía un león seguro.

VIERNES, DOS
Francia no es un equipo, es un hombre, Ribéry. Ribéry no es un hombre, es una criatura contrahecha, una cara en la que están dibujados los crímenes más abyectos de la historia humana. Su cara es un museo de la maldad y el terror. Esa cara pudo pintarla Picasso imaginando a los verdugos más sanguinarios del siglo. En su cara, como en el Guernica, hay gente que agoniza, madres que lloran con sus hijos muertos, la suma del sufrimiento humano. Esa cicatriz que rasga su rostro terrorífico es como un río en el que flotan cadáveres guillotinados. Sus ojos torvos resumen toda la miseria, todo lo que es y será innoble. Francia tiene entonces una estrategia simple: Ribéry te arrima esa cara espeluznante, te muestra el espantajo, te recuerda que será tu verdugo y que tu cuerpo mutilado flotará en su cicatriz pérfida y hedionda, y no hay rival que no salga corriendo espantado, chillando de miedo, presa del pánico, del pavor, de la demencia. Ribéry no juega exactamente con los pies, juega a sabiendas con la cara: te empuja la cara, te obliga a mirarla, y entonces los defensores, que son humanos al fin, flaquean, tiemblan, desmayan, sienten arcadas, huyen despavoridos. Por eso ha sido un mérito inhumano que los uruguayos planten cara a ese esperpento inhumano. (more…)


Las leyes del fútbol

Posted by Jaime Bayly in Columnas, Columnas, ... | 06.10.2010 - 19:32

En el fútbol no hay individuos, hay “individualidades”. Es de presumir que una individualidad es un individuo de notables cualidades. En una cancha de fútbol están las individualidades y están los demás, que son la mayoría.

Curiosamente, si bien hay individualidades, no hay colectividades. La suma de individualidades no hace una colectividad. Nunca un equipo de fútbol es una colectividad. Hay, sí, colectivos, en los que se desplazan las individualidades y los demás.

Por fortuna existen jugadores que “desequilibran”, pero no existen los que equilibran, o si existen, nadie los menciona porque son eclipsados por los que desequilibran.

Los futbolistas que desequilibran son “cerebrales”. Sólo las individualidades pueden ser cerebrales. Es de suponer que son llamadas así porque usan el cerebro durante el juego (y quizá también antes y después, aunque eso ya no está claro). Los demás, los que no desequilibran, al parecer juegan sin usar el cerebro o usándolo poco y mal.

Un gol muy vistoso no puede ser nunca una novela o un cuento, pero sí “un poema”.

Del mismo modo, un gol muy bello podría ser “una pintura” o “una pinturita”, pero nunca una escultura.

A un gol que es “un poema” habría que “ponerle un marco”, pero a un gol que ya tiene marco nunca habr á que escribirle un poema.

Un “cirujano” es alguien que hace daño físico a los deportistas, nunca alguien que los deja mejor de lo que estaban.

Los espectadores violentos son “desadaptados”, pero se ignora a qué se han adaptado los pacíficos (o si esa adaptación será duradera o es sólo provisional). No parece fácil que un desadaptado se adapte, pero sí que un adaptado se desadapte (para lo cual sólo hace falta que el árbitro sancione un penal inexistente a los ojos del espectador).

Cuando un jugador se arroja al césped “se tira a la piscina”, pero cuando lo arrojan no “cae a la piscina”.

Si bien suele decirse que un equipo que se defiende “juega al contragolpe”, nunca se dice que uno que ataca “juega al golpe”.

Hay equipos, sin embargo, que juegan, al mismo tiempo, al golpe y al contragolpe, lo que parecería una contradicción, pero no lo es.

Si un equipo “matemáticamente” tiene opción de seguir en la competencia, podemos considerar que sus opciones son ínfimas o nulas. Las matemáticas tienen muy mala fama en el fútbol.
Cuando alguien pierde un gol que prometía ser muy hermoso, ciertos locutores suelen decir “si lo hacía, cerrábamos el estadio”. Sin embargo, cuando se marca un gol vistoso, dichos locutores, ofuscados por la emoción, se olvidan de pedir que se cierre de inmediato el estadio. (more…)


Ficciones que he vivido

Posted by Jaime Bayly in Columnas, Columnas, ... | 06.07.2010 - 20:22

UNO
Hoy pensé matarme. No había ninguna razón, solo la fatiga, supongo. Pensé matarme como quien piensa que ya toca irse a dormir: sin ningún dramatismo, hundido por el peso de la rutina, aburrido de mí. Me tomé el frasco grande de Listerine. No me cayó mal, no tuve dolores, creo que me hizo volar un poco. No lo recomiendo, puede generar adicción. Ahora mismo salgo al supermercado a conseguir otro.

DOS
En el avión me tocó el asiento 2C. Robé la almohada del asiento vecino y puse las dos almohadas en mi asiento y descansé mis nalgas sobre ellas. Minutos después llegó un señor y ocupó el asiento 2B. Buscó su almohada, no la encontró. Me preguntó si la había visto. Como estaba sentado sobre ella y él no podía ver las dos almohadas que mi trasero escondía, le dije secamente: “Yo no he visto ninguna almohada, señor, debe ser que ya no dan almohadas por la crisis”. Me puso mala cara. Luego llamó a una azafata y pidió una almohada. Cuando se la dieron, volvió a mirarme con hostilidad, sospechando que le había robado su almohada.

TRES
Luis me cuenta que nuestra vecina del sexto piso en Buenos Aires se arrojó del balcón. Al parecer era alcohólica y estaba deprimida, tal vez porque no tenía dinero para comprar más trago. La vieja se mató. Enhorabuena. Si tal era su deseo, celebro que le fuera concedido. Por suerte no le cayó encima a un peatón y lo mató de paso, como leí que ocurrió el otro día en una ciudad española: muere el suicida arrojadizo y muere el peatón que hizo de colchón. Lo peor es cuando el suicida mata al peatón y sobrevive. Luis parecía contento con el suicidio de la vecina. Yo también tomé la noticia con alegría. Espero que nuestros vecinos del edificio sigan saltando a la muerte. Pobre Ismael, el portero, que tuvo que lavar y fregar la sangre en la acera. Tendría que haberle contado a la vieja suicida que se tomara varios Listerines.

CUATRO
Ha vuelto el insomnio con su insidiosa crueldad. Apagué todo, me quité los zapatos, me eché en la cama a oscuras. Mi cabeza era un parque de diversiones. Me proponía un número de escenarios estimulantes y arriesgados. Tenía que escoger a qué montaña rusa quería subirme para jugar con mi vida y al final decidí que no subiría a ninguna, que seguiré escribiendo y andando por la sombra. El insomnio atacó entre cuatro y cinco de la mañana. Como nada de lo que tomé a esa hora me dejaba dormido, encontré un viejo frasco de Zolpidem Trartrate. Lo había comprado en Miami en 2008 y decía que había vencido en octubre de 2009. Pendejadas. Ninguna pastilla vencida me vencerá, joder. Me tomé las seis que quedaban y olían feo. Funcionó. Dormí hasta mediodía, desperté sedado, idiotizado y feliz, como en una película en cámara lenta, y me fui a que Paola me hiciera un masaje tipo Pilates. Fue una hora a solas con ella, yo desnudo, ella estirándome y contorsionándome como le daba la gana. Lo único bochornoso fue que a veces me flexionaba con tanta fuerza que se me escapaba una ventosidad. (more…)


« Entradas anterioresEntradas siguientes »